.






martes, 26 de julio de 2011

Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. Tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos. Pero yo siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, más hondo… el más injusto. 




PRINCIPIO
FIN
RIESGO
RECOMPENSA
Llega un momento en el que uno se da cuenta de que su incomodidad, no se debe al cambio de sofá, sino a la ausencia de sus cojines.

lunes, 18 de julio de 2011


IR significa volver renovada, viva..
VOLVER, significa, simplemente, volver.

.a lo de siempre.


como me gustaría aprender a olvidar en estos momentos. 

ánimo

domingo, 17 de julio de 2011

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. 

martes, 12 de julio de 2011

elena dice:
 dios
 vale
 oye
 uy quita el oye
 jajaj
 estaba antes escuchando musica
 y eso que solo se escuchaba por un auricular
 y me ves
 me cago en la puta meirda
 asco
 otra vez rotos
 puta mierda
 joder
 to pica vale
 y chillando
 y en eso que me toco la oreja
 y no lo tenia puesto
 xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD








solo por recordarlo tio xDDDDDDD

domingo, 10 de julio de 2011

Vivir alejadas tal vez ha sido la parte más difícil de asimilar a lo largo de los años que hace que nos conocemos. Quizás más el hecho de despedirnos año tras año, sabiendo que pasaremos otros nueve meses sin saber apenas nada de las otras.
Madrid, Albacete, Elche.
 Siempre nos ha definido la distancia que nos separa, limitándonos a vernos una vez al año, en el que volvemos a vivir, a pasar momentos increíbles, a compartir año tras año ese pedacito tan importante de nuestra vida, que es el verano.

De pequeñas, inseparables. Nos costaban más las despedidas que ahora, quizás porque no éramos conscientes de que ni siquiera esa gran dificultad como es la distancia, sería capaz de distanciarnos, ya que para nosotras, la distancia  no es sinónimo de olvido, porque hemos sabido aceptar que somos muchísimo más fuertes que unos cuantos kilómetros.


Hoy, por fin, me he podido dar cuenta. Después de dos años, hemos vuelto a coincidir las tres. De nuevo como antes, tan genial como siempre. Una tarde hablando y conociéndonos un poquito mejor a  nosotras mismas, nos ha servido para darnos cuenta de que aunque hemos crecido con varias ciudades de diferencia, en realidad, hemos crecido juntas. Ya no somos las crías que éramos, ahora tenemos miles de experiencias para contar, y otras mil para vivir juntas. Soy consciente de que tal vez en otros dos años no volvamos a coincidir las tres, pero estoy segura de que volveremos a tener otra tarde así, de saber más de cada una, incluso de nosotras mismas. Me he dado cuenta de que habeis formado parte de mi pasado y seguis formando parte de mi vida, ya que no perdemos esa magia que nos caracteriza a las tres cuando podemos estar juntas.

Habéis conseguido que la palabra VERANO os identifique completamente en mi cabeza.