Que ya está bien de medirlo to con lupa y vivir encerrao en el cuadrao. Es hora de no volver a mirar la hora y decir
no quiero tu escaparate,
no quiero ningún complemento,
las nauseas del negocio, la prisa por hacerse mayor rápido y luego volver a ser joven,
lo previsible del 90% de las miradas,
el límite que separa la genialidad de lo casposo.
Adivina. Que algunos no queremos la medalla de campeones, sabemos disfrutar de nuestras preciosas depresiones y volar libres en 10, 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80 m2 . Si las ratas pueden,otros pueden.
¿Quieres salir? Yo te llevo, pero estate alerta, porque te pegan con la misma llave con la que te abren la puerta...

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